Estudios RAM Consulting · Sexualidad y salud

Comportamiento sexual en Santa Cruz de la Sierra, año 2011: qué cambia con la edad y qué separa a hombres y mujeres

El estudio fue realizado el año 2011 por Alejandro Velarde, Patricia Bruno y Ramiro Muñoz-Arévalo, docentes investigadores.

Este es el primer estudio completo realizado en Bolivia que cubre todos los temas de la práctica de la sexualidad, no solamente se estudia la percepción u opinión del tema sino los hábitos y preferencias.

Encuesta cara a cara en hogares · Santa Cruz de la Sierra, octubre de 2011 · 1.116 casos válidos de 18 a 64 años (527 hombres y 589 mujeres)

Una encuesta a 1.116 adultos cruceños muestra que el sexo del entrevistado explica más diferencias que la edad en casi todas las dimensiones de la vida sexual. La edad, en cambio, ordena la vida en pareja, la frecuencia de la actividad y el uso de métodos de protección. La práctica religiosa y la comunicación con la pareja completan el cuadro.

17,3 años

Edad media de la primera relación sexual con penetración (16,5 en hombres y 18,0 en mujeres).

91,7 %

Se declara satisfecho con su actividad sexual actual.

52,5 %

Cree que la masturbación «se vuelve un vicio», un mito que los jóvenes comparten con sus mayores.

46,6 %

De las mujeres ha sentido dolor o incomodidad durante la actividad sexual, frente al 21,2 % de los hombres.

Brecha entre hombres y mujeres

Los hombres declaran más experiencia en prácticas como la masturbación, el sexo oral o el anal, y con mayor frecuencia han tenido más de una pareja al mismo tiempo. Las mujeres reportan una vivencia menos placentera: alcanzan el orgasmo con menos regularidad y una de cada cinco recuerda su primera relación como desagradable.

HombresMujeres
Se ha excitado durante un sueño
81,5 %
42,2 %
Se ha masturbado alguna vez
69,9 %
21,4 %
Se ha excitado bailando con alguien
67,1 %
30,1 %
Ha practicado sexo oral
56,2 %
31,8 %
Ha practicado sexo anal
47,6 %
21,8 %
Más de una pareja al mismo tiempo
39,9 %
10,5 %
Habla de sus fantasías con su pareja
62,1 %
50,7 %
Toma siempre la iniciativa sexual
40,2 %
8,0 %

Todas las diferencias por sexo de este gráfico son estadísticamente significativas (p ≤ 0,001). Porcentajes sobre respuestas válidas; el sexo anal, sobre quienes tuvieron relaciones con penetración; la comunicación de fantasías, sobre quienes tienen pareja.

Cómo cambia con la edad

El paso de los años consolida la pareja estable y reduce las relaciones ocasionales. El grupo de 35 a 44 años es el más activo sexualmente, mientras que el uso de anticonceptivos y de condón desciende con claridad después de esa edad, cuando la fidelidad mutua pasa a ser la principal forma de prevenir infecciones de transmisión sexual.

Indicador (%) 18-24 25-34 35-44 45-64
Tiene pareja estable 47,4 63,7 77,7 79,6
Tiene pareja ocasional 25,1 19,2 13,0 5,4
Relaciones 3 o más veces por semana* 23,9 34,3 39,7 17,2
Sin relaciones sexuales actualmente* 23,6 15,5 8,9 20,7
Ya no se masturba (entre quienes lo hicieron alguna vez) 23,6 32,6 48,3 61,8
Usa algún método anticonceptivo* 68,7 68,2 52,2 26,3
Se previene de ITS con condón** 78,6 71,4 58,6 33,3
Se previene de ITS con fidelidad mutua** 15,2 22,1 36,4 60,0
Ha sentido dolor o molestias en la relación 27,7 31,5 40,7 44,3
Nunca llega al orgasmo 15,3 7,9 5,9 5,1
Cree que su pareja está satisfecha 96,8 96,0 96,2 88,8
Satisfecho con su actividad sexual 93,0 93,4 90,7 86,8

* Base: personas con experiencia de relaciones con penetración. ** Base: personas que usan algún método de prevención de ITS.

Primeras experiencias

El 91,7 % de los entrevistados ha tenido relaciones sexuales con penetración. La primera ocurre, en promedio, a los 17,3 años, precedida por caricias íntimas sin penetración hacia los 16,3 años. Los hombres se inician antes: uno de cada cinco (20,7 %) lo hizo antes de los 15 años, frente al 5,8 % de las mujeres.

Edad media de inicio (años) 18-24 25-34 35-44 45-64 Hombres Mujeres
Primera relación sin penetración 16,0 16,0 15,7 18,2 15,5 17,2
Primera relación con penetración 16,8 17,0 17,0 18,9 16,5 18,0

Diferencias por grupo de edad y por sexo significativas (p ≤ 0,001). El retraso del grupo de 45-64 años refleja un cambio generacional: quienes nacieron antes de 1968 se iniciaron cerca de dos años más tarde.

¿Cómo recuerdan su primera vez?

Desagradable (1-2)Intermedia (3-4)Muy agradable (5)
Hombres
7 %
46 %
46 %
Mujeres
19 %
51 %
31 %

Valoración en una escala de 1 (muy desagradable) a 5 (muy agradable). Base: 981 personas con experiencia coital. Diferencia por sexo, p < 0,001.

Orgasmo y satisfacción

La brecha orgásmica es una de las diferencias más amplias del estudio. Casi la mitad de los hombres alcanza siempre el orgasmo en sus relaciones, mientras que en las mujeres la respuesta más frecuente es «algunas veces».

SiempreMuchas vecesAlgunas vecesNunca
Hombres
48 %
24 %
21 %
7 %
Mujeres
24 %
20 %
45 %
12 %

Frecuencia del orgasmo en las relaciones sexuales. Base: 972 respuestas válidas. Diferencia por sexo, p < 0,001.

El orgasmo importa: en una escala de 1 a 5, recibe una valoración media de 4,0 y casi la mitad (48,3 %) lo considera «muy importante», algo más los hombres (52,6 %) que las mujeres (44,4 %). Su ausencia pesa en la satisfacción: el 97,2 % de quienes lo alcanzan muchas veces se declara satisfecho, frente al 77,0 % de quienes nunca lo alcanzan.

Satisfecho si el orgasmo llega siempre
95,9 %
… muchas veces
97,2 %
… algunas veces
85,9 %
… nunca
77,0 %

Porcentaje satisfecho con su actividad sexual actual según la frecuencia del orgasmo (p < 0,001).

La comunicación en pareja marca la diferencia

Hablar de las propias fantasías con la pareja aparece asociado a una vida sexual más plena, sobre todo para las mujeres. Entre las que lo hacen, una de cada tres alcanza siempre el orgasmo; entre las que no, menos de una de cada cinco. En los hombres esa diferencia no existe.

Satisfecho con su actividad sexual

Habla de sus fantasíasNo habla
Hombres
98,5 %
91,7 %
Mujeres
94,8 %
87,3 %

Llega siempre al orgasmo

Habla de sus fantasíasNo habla
Hombres
51,0 %
47,4 %
Mujeres
34,0 %
18,5 %

Base: personas con pareja. Satisfacción: diferencias significativas en hombres (p = 0,001) y mujeres (p = 0,013). Orgasmo: significativa en mujeres (p < 0,001), no en hombres (p = 0,549).

La iniciativa compartida sigue el mismo patrón. Cuando ambos miembros de la pareja toman la iniciativa por igual, el 97,1 % se declara satisfecho; cuando la iniciativa recae siempre en la pareja, la cifra baja al 85,9 %. Se trata de asociaciones descriptivas que no permiten establecer causalidad, pero sugieren que el diálogo y la reciprocidad acompañan a una sexualidad más satisfactoria.

Religiosidad y conducta sexual

La práctica religiosa se asocia con una conducta sexual más restringida, y el efecto es mucho más marcado en las mujeres. Entre las que asisten regularmente a la iglesia, solo el 13,6 % se ha masturbado alguna vez; entre las que no tienen religión, la proporción asciende al 58,8 %. En los hombres las diferencias son menores y, en varios casos, no significativas.

Indicador (%) Asiste regularmente Asiste ocasionalmente No practica Sin religión p
Se ha masturbado alguna vez (total) 31,2 45,8 56,5 75,4 < 0,001
   Hombres 63,7 69,9 72,5 81,8 0,124
   Mujeres 13,6 21,2 36,6 58,8 < 0,001
Ha practicado sexo oral 35,6 43,8 50,8 67,2 < 0,001
Ha practicado sexo anal* 25,9 35,3 42,4 51,7 < 0,001
Más de una pareja al mismo tiempo 14,8 27,2 32,8 41,3 < 0,001
Edad media de la primera relación (años)* 17,9 17,0 17,0 16,4 < 0,001
Usa algún método anticonceptivo, solo mujeres* 50,5 63,0 75,0 71,4 0,001
Satisfecho con su actividad sexual 92,8 92,3 89,7 86,7 0,316

* Base: personas con experiencia coital. «Sin religión» agrupa a ateos y a quienes creen en un ser superior sin adscribirse a una religión (n ≈ 60, por lo que sus cifras deben leerse con cautela).

Dos matices merecen destacarse. Primero, la religiosidad no se traduce en menor satisfacción sexual: las diferencias entre grupos no son significativas. Segundo, las mujeres más practicantes son las que menos usan anticonceptivos, lo que abre una pregunta relevante para las políticas de salud sexual y reproductiva.

Anticoncepción: una responsabilidad repartida de forma desigual

El 58,0 % de quienes tienen vida sexual usa algún método anticonceptivo. El condón es el más citado, pero los hombres dependen casi por completo de él y del coito interrumpido, mientras que las mujeres combinan métodos hormonales, DIU y condón.

HombresMujeres
Condón
92,9 %
44,9 %
Píldoras o tabletas
7,4 %
36,4 %
Coito interrumpido
29,7 %
6,6 %
T de cobre o DIU
2,8 %
21,5 %
Píldora del día después
7,4 %
15,8 %
Abstinencia
9,9 %
10,1 %
Inyecciones
0,4 %
7,0 %

Se pedían los dos métodos principales, por lo que los porcentajes suman más de 100. Base: 599 personas que usan anticonceptivos.

Entre los jóvenes de 18 a 24 años, uno de cada cinco (21,0 %) recurre al coito interrumpido, un método de baja eficacia, y el 13,3 % menciona la píldora del día después entre sus dos métodos principales. Esto sugiere que la usan como método habitual y no solo en emergencias.

Dificultades sexuales

Las dificultades en la respuesta sexual son frecuentes y aumentan con la edad. Afectan de manera distinta a cada sexo y, en muchos casos, no llegan a consultarse con un profesional.

Situación Alguna vez (%) Con frecuencia* (%) En 18-24 (%) En 45-64 (%)
Falta de lubricación vaginal (mujeres) 71,1 18,8 65,0 80,6
Eyaculación precoz (hombres) 57,8 20,4 52,2 66,7
Falta de erección (hombres) 37,3 11,8 32,3 44,4
Falta de deseo sexual 38,0 10,0 35,7 49,4
Falta o retraso del orgasmo 35,9 9,5 30,7 40,8
Asco o rechazo a la actividad sexual 22,4 5,9 25,7 26,0
Mucho deseo sexual 55,4 25,2 55,2 59,2

* Al menos la mitad de las veces. El «mucho deseo sexual» es más frecuente en hombres (67,8 %) que en mujeres (44,0 %); el asco o rechazo, más frecuente en mujeres (28,0 % frente a 16,3 %).

Seis de cada diez personas que han sentido dolor o molestias durante la actividad sexual consultaron a un médico o psicólogo (60,6 %). Entre los jóvenes de 18 a 24 años, solo lo hizo el 41,8 %.

Las prácticas atípicas son minoritarias y los hombres las reconocen con más frecuencia que las mujeres: sadismo o masoquismo (13,8 % alguna vez), uso de látigos o esposas (8,8 %), exhibición de los genitales en público (4,8 %), placer con objetos (4,8 %) e intercambio de parejas con extraños (4,2 %). En casi todos los casos se trata de experiencias muy esporádicas.

Mitos que persisten

Las creencias erróneas sobre la masturbación siguen muy presentes y, contra lo que podría esperarse, los más jóvenes no las rechazan más que sus mayores. Tampoco se encontraron diferencias claras según la práctica religiosa.

Se vuelve un vicio
52,5 %
Causa desgaste físico
39,9 %
Refleja inmadurez personal
35,4 %
Es como tener varias relaciones sexuales
30,4 %
Causa idiotez o locura
29,6 %
Produce impotencia o esterilidad
19,5 %
Hace salir granos en la cara
14,0 %

Porcentaje de acuerdo («de acuerdo» o «totalmente de acuerdo») sobre el total de respuestas válidas. Las mujeres creen más que los hombres que la masturbación causa «idiotez o locura» (33,6 % frente a 25,2 %) o «impotencia o esterilidad» (22,7 % frente a 15,9 %).

Preferencias y fantasías

Posiciones preferidas

Misionero
67,9 %
Mujer arriba
45,2 %
Lateral
25,7 %
Desde atrás
22,3 %
Sentado
13,2 %
Parado
11,0 %

Hasta dos menciones. El misionero es preferido por más mujeres (74,2 %) que hombres (61,4 %).

Fantasías pendientes

Una de cada cuatro personas (26,4 %) tiene una fantasía sexual aún no realizada, algo que declaran los hombres (36,6 %) el doble que las mujeres (17,4 %). Las más mencionadas son:

HombresMujeres
Discoteca, karaoke o bar
24,3 %
41,4 %
Sexo anal
25,7 %
11,4 %
En un estadio
12,9 %
27,1 %
En un auto
12,1 %
14,3 %

Base: 210 personas que precisaron su fantasía (hasta dos menciones).

Perfil de la muestra

Característica % Característica %
18 a 24 años 31,9 Católica 73,4
25 a 34 años 34,2 Evangélica 17,9
35 a 44 años 16,8 Sin religión o atea 5,7
45 a 64 años 17,0 Asiste regularmente a la iglesia* 37,4
Soltero/a 40,5 Tiene hijos 55,7
Casado/a 31,6 Heterosexual 97,5
Conviviente 20,3 Homosexual o bisexual 2,5
Separado/a, divorciado/a o viudo/a 7,5 Personas por hogar (media) 5,0

Edad media: 32,3 años. * Sobre quienes profesan una religión.

Lo que muestran los datos

El panorama combina una satisfacción sexual declarada muy alta con desigualdades persistentes. Las mujeres cargan con más dolor, menos orgasmos y una iniciación menos grata, y a la vez asumen la mayor parte de la anticoncepción. La religiosidad restringe la conducta sexual femenina mucho más que la masculina, y los mitos sobre la masturbación sobreviven en todas las generaciones.

Al mismo tiempo, los datos señalan una vía de mejora: las parejas que hablan de sus fantasías y comparten la iniciativa se declaran más satisfechas, y las mujeres que se comunican con su pareja alcanzan el orgasmo con mucha más regularidad. El resultado apunta a la necesidad de una educación sexual que vaya más allá de la prevención y aborde el placer, la comunicación y la corresponsabilidad.

Metodología del estudio

Objetivo

Describir las creencias, actitudes y prácticas sexuales de hombres y mujeres mayores de 18 años de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

Universo

Hombres y mujeres mayores de 18 años residentes en los 17 distritos urbanos de Santa Cruz de la Sierra.

Selección

La muestra se distribuyó primero por distritos y luego por unidades censales. En cada unidad censal seleccionada se sortearon cuatro manzanos titulares y cuatro suplentes; en cada manzano se encuestó a cinco personas, solo una por hogar, hasta completar 20 encuestas por unidad censal.

Confidencialidad

Dada la naturaleza del tema, no se registró la identidad de los participantes: no se les preguntó su nombre ni ningún dato que permitiera identificarlos después.

Ficha técnica Detalle
Técnica Encuesta personal a adultos residentes en Santa Cruz de la Sierra, aplicada por estudiantes de la Carrera de Psicología de la UAGRM en octubre de 2011, con muestreo estratificado polietápico con una muestra representativa por distrito municipal, aleatorizando unidad censal y manzana.
Trabajo de campo Del 10 al 23 de octubre de 2011
Equipo de campo Alrededor de 80 encuestadores capacitados para el estudio, estudiantes de la Carrera de Psicología de la UAGRM
Tamaño de la muestra 1.116 casos válidos (527 hombres y 589 mujeres)
Margen de error ±2,93 % para el total de la muestra
Procesamiento original Codificación y digitación centralizadas en EpiData Entry y análisis en IBM SPSS 19
Reprocesamiento RAM Consulting, 2026

Las cifras de esta página proceden de un reprocesamiento de la base original, sin ponderar. Los porcentajes se calculan sobre respuestas válidas y las diferencias se contrastaron con χ² de Pearson y pruebas no paramétricas (nivel de significación del 5 %). Las relaciones entre variables son asociaciones descriptivas, no causales.

El estudio original fue realizado el año 2011 por Alejandro Velarde, Patricia Bruno y Ramiro Muñoz-Arévalo, docentes investigadores.