Estudios RAM Consulting · Sexualidad y salud
Comportamiento sexual en Santa Cruz de la Sierra, año 2011: qué cambia con la edad y qué separa a hombres y mujeres
Este es el primer estudio completo realizado en Bolivia que cubre todos los temas de la práctica de la sexualidad, no solamente se estudia la percepción u opinión del tema sino los hábitos y preferencias.
Una encuesta a 1.116 adultos cruceños muestra que el sexo del entrevistado explica más diferencias que la edad en casi todas las dimensiones de la vida sexual. La edad, en cambio, ordena la vida en pareja, la frecuencia de la actividad y el uso de métodos de protección. La práctica religiosa y la comunicación con la pareja completan el cuadro.
Edad media de la primera relación sexual con penetración (16,5 en hombres y 18,0 en mujeres).
Se declara satisfecho con su actividad sexual actual.
Cree que la masturbación «se vuelve un vicio», un mito que los jóvenes comparten con sus mayores.
De las mujeres ha sentido dolor o incomodidad durante la actividad sexual, frente al 21,2 % de los hombres.
Brecha entre hombres y mujeres
Los hombres declaran más experiencia en prácticas como la masturbación, el sexo oral o el anal, y con mayor frecuencia han tenido más de una pareja al mismo tiempo. Las mujeres reportan una vivencia menos placentera: alcanzan el orgasmo con menos regularidad y una de cada cinco recuerda su primera relación como desagradable.
Todas las diferencias por sexo de este gráfico son estadísticamente significativas (p ≤ 0,001). Porcentajes sobre respuestas válidas; el sexo anal, sobre quienes tuvieron relaciones con penetración; la comunicación de fantasías, sobre quienes tienen pareja.
Cómo cambia con la edad
El paso de los años consolida la pareja estable y reduce las relaciones ocasionales. El grupo de 35 a 44 años es el más activo sexualmente, mientras que el uso de anticonceptivos y de condón desciende con claridad después de esa edad, cuando la fidelidad mutua pasa a ser la principal forma de prevenir infecciones de transmisión sexual.
| Indicador (%) | 18-24 | 25-34 | 35-44 | 45-64 |
|---|---|---|---|---|
| Tiene pareja estable | 47,4 | 63,7 | 77,7 | 79,6 |
| Tiene pareja ocasional | 25,1 | 19,2 | 13,0 | 5,4 |
| Relaciones 3 o más veces por semana* | 23,9 | 34,3 | 39,7 | 17,2 |
| Sin relaciones sexuales actualmente* | 23,6 | 15,5 | 8,9 | 20,7 |
| Ya no se masturba (entre quienes lo hicieron alguna vez) | 23,6 | 32,6 | 48,3 | 61,8 |
| Usa algún método anticonceptivo* | 68,7 | 68,2 | 52,2 | 26,3 |
| Se previene de ITS con condón** | 78,6 | 71,4 | 58,6 | 33,3 |
| Se previene de ITS con fidelidad mutua** | 15,2 | 22,1 | 36,4 | 60,0 |
| Ha sentido dolor o molestias en la relación | 27,7 | 31,5 | 40,7 | 44,3 |
| Nunca llega al orgasmo | 15,3 | 7,9 | 5,9 | 5,1 |
| Cree que su pareja está satisfecha | 96,8 | 96,0 | 96,2 | 88,8 |
| Satisfecho con su actividad sexual | 93,0 | 93,4 | 90,7 | 86,8 |
* Base: personas con experiencia de relaciones con penetración. ** Base: personas que usan algún método de prevención de ITS.
Primeras experiencias
El 91,7 % de los entrevistados ha tenido relaciones sexuales con penetración. La primera ocurre, en promedio, a los 17,3 años, precedida por caricias íntimas sin penetración hacia los 16,3 años. Los hombres se inician antes: uno de cada cinco (20,7 %) lo hizo antes de los 15 años, frente al 5,8 % de las mujeres.
| Edad media de inicio (años) | 18-24 | 25-34 | 35-44 | 45-64 | Hombres | Mujeres |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Primera relación sin penetración | 16,0 | 16,0 | 15,7 | 18,2 | 15,5 | 17,2 |
| Primera relación con penetración | 16,8 | 17,0 | 17,0 | 18,9 | 16,5 | 18,0 |
Diferencias por grupo de edad y por sexo significativas (p ≤ 0,001). El retraso del grupo de 45-64 años refleja un cambio generacional: quienes nacieron antes de 1968 se iniciaron cerca de dos años más tarde.
¿Cómo recuerdan su primera vez?
Valoración en una escala de 1 (muy desagradable) a 5 (muy agradable). Base: 981 personas con experiencia coital. Diferencia por sexo, p < 0,001.
Orgasmo y satisfacción
La brecha orgásmica es una de las diferencias más amplias del estudio. Casi la mitad de los hombres alcanza siempre el orgasmo en sus relaciones, mientras que en las mujeres la respuesta más frecuente es «algunas veces».
Frecuencia del orgasmo en las relaciones sexuales. Base: 972 respuestas válidas. Diferencia por sexo, p < 0,001.
El orgasmo importa: en una escala de 1 a 5, recibe una valoración media de 4,0 y casi la mitad (48,3 %) lo considera «muy importante», algo más los hombres (52,6 %) que las mujeres (44,4 %). Su ausencia pesa en la satisfacción: el 97,2 % de quienes lo alcanzan muchas veces se declara satisfecho, frente al 77,0 % de quienes nunca lo alcanzan.
Porcentaje satisfecho con su actividad sexual actual según la frecuencia del orgasmo (p < 0,001).
La comunicación en pareja marca la diferencia
Hablar de las propias fantasías con la pareja aparece asociado a una vida sexual más plena, sobre todo para las mujeres. Entre las que lo hacen, una de cada tres alcanza siempre el orgasmo; entre las que no, menos de una de cada cinco. En los hombres esa diferencia no existe.
Satisfecho con su actividad sexual
Llega siempre al orgasmo
Base: personas con pareja. Satisfacción: diferencias significativas en hombres (p = 0,001) y mujeres (p = 0,013). Orgasmo: significativa en mujeres (p < 0,001), no en hombres (p = 0,549).
La iniciativa compartida sigue el mismo patrón. Cuando ambos miembros de la pareja toman la iniciativa por igual, el 97,1 % se declara satisfecho; cuando la iniciativa recae siempre en la pareja, la cifra baja al 85,9 %. Se trata de asociaciones descriptivas que no permiten establecer causalidad, pero sugieren que el diálogo y la reciprocidad acompañan a una sexualidad más satisfactoria.
Religiosidad y conducta sexual
La práctica religiosa se asocia con una conducta sexual más restringida, y el efecto es mucho más marcado en las mujeres. Entre las que asisten regularmente a la iglesia, solo el 13,6 % se ha masturbado alguna vez; entre las que no tienen religión, la proporción asciende al 58,8 %. En los hombres las diferencias son menores y, en varios casos, no significativas.
| Indicador (%) | Asiste regularmente | Asiste ocasionalmente | No practica | Sin religión | p |
|---|---|---|---|---|---|
| Se ha masturbado alguna vez (total) | 31,2 | 45,8 | 56,5 | 75,4 | < 0,001 |
| Hombres | 63,7 | 69,9 | 72,5 | 81,8 | 0,124 |
| Mujeres | 13,6 | 21,2 | 36,6 | 58,8 | < 0,001 |
| Ha practicado sexo oral | 35,6 | 43,8 | 50,8 | 67,2 | < 0,001 |
| Ha practicado sexo anal* | 25,9 | 35,3 | 42,4 | 51,7 | < 0,001 |
| Más de una pareja al mismo tiempo | 14,8 | 27,2 | 32,8 | 41,3 | < 0,001 |
| Edad media de la primera relación (años)* | 17,9 | 17,0 | 17,0 | 16,4 | < 0,001 |
| Usa algún método anticonceptivo, solo mujeres* | 50,5 | 63,0 | 75,0 | 71,4 | 0,001 |
| Satisfecho con su actividad sexual | 92,8 | 92,3 | 89,7 | 86,7 | 0,316 |
* Base: personas con experiencia coital. «Sin religión» agrupa a ateos y a quienes creen en un ser superior sin adscribirse a una religión (n ≈ 60, por lo que sus cifras deben leerse con cautela).
Dos matices merecen destacarse. Primero, la religiosidad no se traduce en menor satisfacción sexual: las diferencias entre grupos no son significativas. Segundo, las mujeres más practicantes son las que menos usan anticonceptivos, lo que abre una pregunta relevante para las políticas de salud sexual y reproductiva.
Anticoncepción: una responsabilidad repartida de forma desigual
El 58,0 % de quienes tienen vida sexual usa algún método anticonceptivo. El condón es el más citado, pero los hombres dependen casi por completo de él y del coito interrumpido, mientras que las mujeres combinan métodos hormonales, DIU y condón.
Se pedían los dos métodos principales, por lo que los porcentajes suman más de 100. Base: 599 personas que usan anticonceptivos.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, uno de cada cinco (21,0 %) recurre al coito interrumpido, un método de baja eficacia, y el 13,3 % menciona la píldora del día después entre sus dos métodos principales. Esto sugiere que la usan como método habitual y no solo en emergencias.
Dificultades sexuales
Las dificultades en la respuesta sexual son frecuentes y aumentan con la edad. Afectan de manera distinta a cada sexo y, en muchos casos, no llegan a consultarse con un profesional.
| Situación | Alguna vez (%) | Con frecuencia* (%) | En 18-24 (%) | En 45-64 (%) |
|---|---|---|---|---|
| Falta de lubricación vaginal (mujeres) | 71,1 | 18,8 | 65,0 | 80,6 |
| Eyaculación precoz (hombres) | 57,8 | 20,4 | 52,2 | 66,7 |
| Falta de erección (hombres) | 37,3 | 11,8 | 32,3 | 44,4 |
| Falta de deseo sexual | 38,0 | 10,0 | 35,7 | 49,4 |
| Falta o retraso del orgasmo | 35,9 | 9,5 | 30,7 | 40,8 |
| Asco o rechazo a la actividad sexual | 22,4 | 5,9 | 25,7 | 26,0 |
| Mucho deseo sexual | 55,4 | 25,2 | 55,2 | 59,2 |
* Al menos la mitad de las veces. El «mucho deseo sexual» es más frecuente en hombres (67,8 %) que en mujeres (44,0 %); el asco o rechazo, más frecuente en mujeres (28,0 % frente a 16,3 %).
Las prácticas atípicas son minoritarias y los hombres las reconocen con más frecuencia que las mujeres: sadismo o masoquismo (13,8 % alguna vez), uso de látigos o esposas (8,8 %), exhibición de los genitales en público (4,8 %), placer con objetos (4,8 %) e intercambio de parejas con extraños (4,2 %). En casi todos los casos se trata de experiencias muy esporádicas.
Mitos que persisten
Las creencias erróneas sobre la masturbación siguen muy presentes y, contra lo que podría esperarse, los más jóvenes no las rechazan más que sus mayores. Tampoco se encontraron diferencias claras según la práctica religiosa.
Porcentaje de acuerdo («de acuerdo» o «totalmente de acuerdo») sobre el total de respuestas válidas. Las mujeres creen más que los hombres que la masturbación causa «idiotez o locura» (33,6 % frente a 25,2 %) o «impotencia o esterilidad» (22,7 % frente a 15,9 %).
Preferencias y fantasías
Posiciones preferidas
Hasta dos menciones. El misionero es preferido por más mujeres (74,2 %) que hombres (61,4 %).
Fantasías pendientes
Una de cada cuatro personas (26,4 %) tiene una fantasía sexual aún no realizada, algo que declaran los hombres (36,6 %) el doble que las mujeres (17,4 %). Las más mencionadas son:
Base: 210 personas que precisaron su fantasía (hasta dos menciones).
Perfil de la muestra
| Característica | % | Característica | % |
|---|---|---|---|
| 18 a 24 años | 31,9 | Católica | 73,4 |
| 25 a 34 años | 34,2 | Evangélica | 17,9 |
| 35 a 44 años | 16,8 | Sin religión o atea | 5,7 |
| 45 a 64 años | 17,0 | Asiste regularmente a la iglesia* | 37,4 |
| Soltero/a | 40,5 | Tiene hijos | 55,7 |
| Casado/a | 31,6 | Heterosexual | 97,5 |
| Conviviente | 20,3 | Homosexual o bisexual | 2,5 |
| Separado/a, divorciado/a o viudo/a | 7,5 | Personas por hogar (media) | 5,0 |
Edad media: 32,3 años. * Sobre quienes profesan una religión.
Lo que muestran los datos
El panorama combina una satisfacción sexual declarada muy alta con desigualdades persistentes. Las mujeres cargan con más dolor, menos orgasmos y una iniciación menos grata, y a la vez asumen la mayor parte de la anticoncepción. La religiosidad restringe la conducta sexual femenina mucho más que la masculina, y los mitos sobre la masturbación sobreviven en todas las generaciones.
Al mismo tiempo, los datos señalan una vía de mejora: las parejas que hablan de sus fantasías y comparten la iniciativa se declaran más satisfechas, y las mujeres que se comunican con su pareja alcanzan el orgasmo con mucha más regularidad. El resultado apunta a la necesidad de una educación sexual que vaya más allá de la prevención y aborde el placer, la comunicación y la corresponsabilidad.
Metodología del estudio
Objetivo
Describir las creencias, actitudes y prácticas sexuales de hombres y mujeres mayores de 18 años de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
Universo
Hombres y mujeres mayores de 18 años residentes en los 17 distritos urbanos de Santa Cruz de la Sierra.
Selección
La muestra se distribuyó primero por distritos y luego por unidades censales. En cada unidad censal seleccionada se sortearon cuatro manzanos titulares y cuatro suplentes; en cada manzano se encuestó a cinco personas, solo una por hogar, hasta completar 20 encuestas por unidad censal.
Confidencialidad
Dada la naturaleza del tema, no se registró la identidad de los participantes: no se les preguntó su nombre ni ningún dato que permitiera identificarlos después.
| Ficha técnica | Detalle |
|---|---|
| Técnica | Encuesta personal a adultos residentes en Santa Cruz de la Sierra, aplicada por estudiantes de la Carrera de Psicología de la UAGRM en octubre de 2011, con muestreo estratificado polietápico con una muestra representativa por distrito municipal, aleatorizando unidad censal y manzana. |
| Trabajo de campo | Del 10 al 23 de octubre de 2011 |
| Equipo de campo | Alrededor de 80 encuestadores capacitados para el estudio, estudiantes de la Carrera de Psicología de la UAGRM |
| Tamaño de la muestra | 1.116 casos válidos (527 hombres y 589 mujeres) |
| Margen de error | ±2,93 % para el total de la muestra |
| Procesamiento original | Codificación y digitación centralizadas en EpiData Entry y análisis en IBM SPSS 19 |
| Reprocesamiento | RAM Consulting, 2026 |
Las cifras de esta página proceden de un reprocesamiento de la base original, sin ponderar. Los porcentajes se calculan sobre respuestas válidas y las diferencias se contrastaron con χ² de Pearson y pruebas no paramétricas (nivel de significación del 5 %). Las relaciones entre variables son asociaciones descriptivas, no causales.
