RAM Consulting · Investigación social · Comportamiento sexual

Ocho años después: cómo cambió el comportamiento sexual en Santa Cruz de la Sierra entre octubre 2011 y junio 2019

Dos encuestas en hogares aplicadas con el mismo cuestionario base, permiten observar qué se movió y qué se mantuvo en la vida sexual de la población adulta cruceña.


Vea los resultados del estudio de 2011 →

1.116 casos válidos en 2011 18 a 64 años
935 casos válidos en 2019 18 a 64 años
32,3 promedio de edad en 2011 / 28,2 promedio de edad en 2019 Diferentes
47,0% de la muestra en 2019 tiene de 18 a 24 años en 2011 31,9% de la muestra tiene de 18 a 24 años

1. Principales hallazgos

La comparación muestra por un lado, en 2019 la masturbación aparece más reconocida y rodeada de menos prejuicios; por otro, la vida sexual en pareja se muestra menos intensa que ocho años antes. Varias diferencias entre hombres y mujeres, además, se acortan.

Más mujeres declaran haberse masturbado. Una vez igualada la estructura de edad, la proporción pasa de 21,1% a 37,6%. Entre los hombres el cambio es mucho menor.
Los mitos pierden terreno. Las siete creencias erróneas sobre la masturbación retroceden; la idea de que «refleja inmadurez personal» cae de 35,7% a 19,5% de acuerdo.
Se reporta menos actividad sexual actual. Entre quienes se iniciaron sexualmente, los que mantienen relaciones en la actualidad bajan de 81,5% a 70,9%, y también disminuye la frecuencia semanal.
Iniciación algo más tardía. La edad promedio de la primera relación con penetración sube unos 0,7 años, y esa primera experiencia se valora peor (de 3,8 a 3,4 sobre 5).
Parejas simultáneas: la brecha se estrecha. En los hombres baja de 40,3% a 26,9%; en las mujeres sube de 10,6% a 14,8%.
Secularización visible. Quienes no se adscriben a una religión (ateos o creyentes sin religión) pasan de 5,7% a 16,9%.

2. Cómo se hizo la comparación

Ambos levantamientos fueron encuestas cara a cara en hogares seleccionados por distrito, unidad censal y manzano de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, con personas adultas encuestadas a solas. Para asegurar que se comparara lo mismo, se retuvieron solo las personas de 18 a 64 años con sexo registrado (1116 casos en 2011 y 935 en 2019) y se armonizaron las preguntas cuya redacción y categorías de respuesta coinciden entre los dos cuestionarios.

Las dos muestras no tienen la misma composición: la de 2019 es bastante más joven y tiene más personas solteras. Si se compararan los porcentajes brutos, parte de las diferencias se deberían simplemente a ese cambio de perfil y no a un cambio de comportamiento. Por eso:

  • Los porcentajes que se presentan están estandarizados por edad y sexo, es decir, calculados como si ambas muestras tuvieran la misma estructura (la de las dos muestras combinadas).
  • La columna p proviene de una regresión logística que compara 2019 con 2011 controlando el grupo de edad y el sexo. Un valor menor que 0,05 indica que la diferencia difícilmente se explica por azar; en esos casos la diferencia aparece resaltada en azul (aumento) o vino (descenso).
  • Como prueba de robustez, los modelos se repitieron agregando el estado civil. Salvo donde se indica, las conclusiones no cambian.
Se trata de dos estudios transversales independientes, no de un seguimiento a las mismas personas. Las diferencias describen cambios en la población encuestada, y deben leerse como tendencias probables, no como mediciones exactas del cambio.

3. Dos muestras distintas

El contraste de perfiles justifica los ajustes. En 2019 casi la mitad de las personas entrevistadas tenía entre 18 y 24 años, y el peso de los mayores de 45 se redujo a la mitad. Esa diferencia de edad arrastra otras: más solteros y menos personas casadas.

Grupos de edad (%)

20112019
18-24 años
31,9%
47,0%
25-34 años
34,2%
33,6%
35-44 años
16,8%
11,3%
45-64 años
17,0%
8,1%

Estado civil (%)

20112019
Soltero/a
40,5%
62,9%
Casado/a
31,6%
17,2%
Conviviente
20,3%
15,2%
Sep./Div./Viudo
7,6%
4,7%

Porcentajes brutos de cada muestra. Mujeres: 589 en 2011 y 499 en 2019; hombres: 527 y 436.

4. Masturbación

El cambio más notorio entre ambas mediciones lo protagonizan las mujeres. La proporción que reconoce haberse masturbado alguna vez casi se duplica, mientras que en los hombres el aumento es moderado. La distancia entre ambos sexos, aunque sigue siendo grande, se reduce de manera apreciable. Lo que no varía de forma significativa es la práctica actual entre quienes se han masturbado alguna vez.

Se ha masturbado alguna vez (%)

20112019
Hombres
67,3%
72,9%
Mujeres
21,1%
37,6%
Total
42,8%
54,2%

Excitación en situaciones cotidianas (%)

20112019
Al bailar · hombres
65,9%
53,7%
Al bailar · mujeres
29,8%
30,9%
Durante un sueño · hombres
78,0%
66,3%
Durante un sueño · mujeres
40,5%
44,9%
Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
Se ha masturbado alguna vez · hombres 67,3 72,9 +5,6 0,050
Se ha masturbado alguna vez · mujeres 21,1 37,6 +16,5 < 0,001
Se masturba actualmenteEntre quienes se han masturbado alguna vez 64,1 66,1 +2,1 0,160
Se ha excitado al bailar · hombres 65,9 53,7 -12,2 < 0,001
Se ha excitado al bailar · mujeres 29,8 30,9 +1,0 0,618
Se ha excitado durante un sueño · hombres 78,0 66,3 -11,7 < 0,001
Se ha excitado durante un sueño · mujeres 40,5 44,9 +4,5 0,147

Porcentajes estandarizados por edad (y por sexo en los totales). pp: puntos porcentuales.

Un dato curioso acompaña este cambio: son los hombres quienes declaran con menos frecuencia haberse excitado al bailar o durante un sueño, mientras que en las mujeres esas proporciones prácticamente no se mueven.

5. Creencias sobre la masturbación

Todas las creencias sin sustento científico evaluadas pierden adhesión, y en cuatro de ellas la caída supera los diez puntos porcentuales. El retroceso es más amplio entre las mujeres: en ellas las siete creencias disminuyen de forma significativa, mientras que entre los hombres dos se mantienen prácticamente igual. Aun así, la idea de que la masturbación «se vuelve un vicio» sigue siendo compartida por cuatro de cada diez personas.

20112019
… causa desgaste físico
40,3%
35,1%
… es como tener varias relaciones sexuales
30,5%
19,7%
… hace salir granos en la cara
14,3%
8,5%
… refleja inmadurez personal
35,7%
19,5%
… causa idiotez o locura
29,8%
17,9%
… se vuelve un vicio
52,6%
40,0%
… produce impotencia o esterilidad
19,9%
16,1%
Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
La masturbación causa desgaste físico 40,3 35,1 -5,2 0,013
La masturbación es como tener varias relaciones sexuales 30,5 19,7 -10,8 < 0,001
La masturbación hace salir granos en la cara 14,3 8,5 -5,8 < 0,001
La masturbación refleja inmadurez personal 35,7 19,5 -16,2 < 0,001
La masturbación causa idiotez o locura 29,8 17,9 -11,9 < 0,001
La masturbación se vuelve un vicio 52,6 40,0 -12,6 < 0,001
La masturbación produce impotencia o esterilidad 19,9 16,1 -3,7 0,032

Porcentaje de acuerdo («de acuerdo» o «totalmente de acuerdo»), estandarizado por edad y sexo. Se excluyen las respuestas «no sabe / no responde».

6. Pareja y actividad sexual

La proporción de personas con pareja cae de forma pronunciada, y el descenso persiste aun después de ajustar por edad, sexo y estado civil. Entre quienes sí tienen pareja, en cambio, crece el peso de las relaciones estables, sobre todo entre los hombres. En conjunto, parece haber menos vínculos, pero más formales.

La actividad sexual acompaña esa tendencia. Entre quienes ya se iniciaron, aumenta la proporción que no mantiene relaciones en la actualidad y disminuyen las frecuencias altas. El reparto de la iniciativa, en cambio, se mantiene: en torno a seis de cada diez dicen que ambos miembros de la pareja la toman por igual.

Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
Tiene pareja (estable u ocasional) 80,3 61,9 -18,4 < 0,001
La pareja es estableEntre quienes tienen pareja 76,4 81,0 +4,6 0,030
Ha tenido relaciones con penetración 88,5 84,5 -4,0 0,008
Mantiene relaciones actualmenteEntre quienes se iniciaron 81,5 70,9 -10,6 < 0,001
Tres o más veces por semanaEntre quienes mantienen relaciones 34,3 26,3 -8,1 < 0,001
La iniciativa es de ambos por igualEntre quienes tienen pareja 57,7 61,2 +3,5 0,363

Porcentajes estandarizados por edad y sexo. Al añadir el estado civil al modelo, la diferencia en «ha tenido relaciones con penetración» deja de ser significativa (p = 0,922): responde a que en 2019 hay más personas solteras.

Frecuencia semanal de relaciones (% entre quienes se iniciaron sexualmente)

20112019
No mantiene actualmente
17,6%
29,4%
Una vez
26,7%
29,5%
Dos veces
26,5%
22,5%
De tres a cuatro
22,0%
13,5%
Cinco o más
7,3%
5,0%

Distribución bruta, sin estandarizar.

7. Iniciación sexual

La edad de la primera relación con penetración se desplaza hacia arriba. Con ajuste por edad y sexo, la diferencia promedio es de 0,7 años (p < 0,001). El retraso se observa en los grupos de 25 a 44 años; entre los más jóvenes es leve, y entre los mayores de 45 no hay cambio. La edad del primer contacto sexual sin penetración, en cambio, se mantiene en torno a los 16 años.

También cambia la manera de recordar ese momento. En una escala de 1 («muy desagradable») a 5 («muy agradable»), la valoración media de la primera relación baja de 3,8 a 3,4.

Edad media de la primera relación con penetración 2011 2019
18-24 años 16,8 17,1
25-34 años 17,0 18,1
35-44 años 17,0 18,4
45-64 años 18,6 18,3
Hombres 16,4 17,1
Mujeres 18,0 18,3
Primer contacto sin penetración (total) 16,2 16,2
Valoración de la primera relación (1 a 5) 3,8 3,4

Medias brutas entre quienes declararon edad. En el grupo de 18 a 24 años la media está influida por quienes aún no se han iniciado, que no entran en el cálculo.

8. Prácticas, parejas simultáneas y fantasías

La posición del misionero sigue siendo la preferida, pero pierde peso como primera elección, especialmente entre las mujeres. La mención de la posición con la mujer arriba también retrocede, lo que sugiere preferencias más repartidas entre las demás posiciones.

El dato más revelador de esta sección es el de las parejas simultáneas. El indicador total baja ligeramente, pero esconde movimientos opuestos: los hombres que dicen haber tenido más de una pareja al mismo tiempo disminuyen con claridad, mientras que en las mujeres la proporción aumenta. La distancia entre ambos sexos se reduce a menos de la mitad.

Más de una pareja al mismo tiempo (%)

20112019
Hombres
40,3%
26,9%
Mujeres
10,6%
14,8%

Fantasía sexual aún no realizada (%)

20112019
Hombres
37,7%
38,0%
Mujeres
17,7%
21,4%
Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
Prefiere el misionero como primera opción 63,4 54,7 -8,7 0,003
Menciona la posición mujer arriba 45,5 39,7 -5,8 0,018
Más de una pareja al mismo tiempo · hombres 40,3 26,9 -13,4 < 0,001
Más de una pareja al mismo tiempo · mujeres 10,6 14,8 +4,2 0,036
Tiene una fantasía aún no realizada 27,1 29,2 +2,2 0,302
Tener orgasmos es «muy importante» (5 de 5) 47,9 41,2 -6,7 0,004

Porcentajes estandarizados por edad y sexo. Posiciones: entre quienes indicaron alguna.

Por último, disminuye la proporción que considera muy importante alcanzar el orgasmo en una relación sexual, aunque el promedio de la escala casi no se altera (4,0 y 3,9 sobre 5).

9. Religión y orientación sexual

Entre 2011 y 2019 el catolicismo pierde casi trece puntos. El espacio lo ocupan, sobre todo, las personas que creen en un ser superior sin adscribirse a ninguna religión, y en menor medida quienes se declaran ateos. El cambio se mantiene tras ajustar por edad y sexo (p < 0,001).

En orientación sexual, la proporción que se declara homosexual o bisexual se duplica, de 2,6% a 4,6%. Es probable que refleje, al menos en parte, una mayor disposición a declararlo ante un encuestador.

Religión (%)

20112019
Católica
73,4%
60,6%
Evangélica
17,9%
18,9%
Sin religión (cree)
4,2%
12,7%
Ateo
1,5%
4,2%
Otras
3,0%
3,6%

Orientación sexual (%)

20112019
Heterosexual
97,5%
95,1%
Bisexual
1,5%
2,9%
Homosexual
1,0%
2,0%

Porcentajes brutos entre quienes respondieron.

10. Comparaciones que exigen cautela

Algunas preguntas cambiaron de formato entre un estudio y otro. Los resultados se muestran porque son informativos, pero la magnitud de las diferencias puede deberse en parte a la forma de preguntar.

Anticoncepción y prevención

En 2011 se preguntaba primero si la persona usaba algún método y luego cuáles; en 2019 se pidió directamente indicar los dos principales, con la opción «no usa ninguno». Ese cambio favorece que en 2019 se nombre algún método. Con esa salvedad, el condón gana presencia, sobre todo entre las mujeres, mientras que el uso de algún método de prevención de infecciones de transmisión sexual se mantiene estable, en torno al 62%.

Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
Usa algún método anticonceptivoEntre quienes tienen pareja 61,5 82,5 +21,0 < 0,001
Menciona el condón · hombres 53,7 62,5 +8,8 0,035
Menciona el condón · mujeres 26,3 55,4 +29,1 < 0,001
Usa algún método de prevención de ITS/VIHEntre quienes tienen pareja 61,7 62,4 +0,7 0,904

Dificultades sexuales

En 2011 se preguntó con qué frecuencia ocurrían (desde «nunca» hasta «todas las veces»); en 2019, si habían ocurrido alguna vez. Se comparó la proporción que declaró cualquier frecuencia distinta de «nunca» con la que respondió «sí». Las tres dificultades comparables bajan con claridad, pero el cambio de formato obliga a tomar las cifras como indicios.

Indicador 2011 2019 Dif. (pp) p
Falta de lubricación vaginalSolo mujeres 70,1 38,1 -32,0 < 0,001
Eyaculación precozSolo hombres 57,1 32,1 -25,0 < 0,001
Falta de erecciónSolo hombres 36,7 23,8 -12,9 < 0,001

11. Lo que no se puede comparar

Varias preguntas no admiten una comparación directa y se dejaron fuera de este análisis:

  • Sexo oral y sexo anal. En 2019 cambiaron las escalas o las categorías de respuesta.
  • Orgasmo durante la masturbación En 2019 cambiaron las escalas o las categorías de respuesta.
  • Frecuencia de orgasmos y satisfacción sexual general. En 2019 cambiaron las escalas o las categorías de respuesta.
  • Práctica religiosa y tamaño del hogar. No se preguntaron en 2019.

12. Lectura de conjunto

Entre 2011 y 2019 la población adulta de Santa Cruz de la Sierra muestra señales de una sexualidad más reconocida en el plano individual y menos intensa en el plano de la pareja. Las mujeres admiten con mucha más frecuencia la masturbación, los prejuicios en torno a ella se debilitan y la orientación no heterosexual se declara con mayor libertad. Al mismo tiempo, hay menos personas con pareja, menos actividad sexual actual y una iniciación algo más tardía.

Varias de estas tendencias apuntan en la misma dirección: una convergencia entre hombres y mujeres, visible en la masturbación y en las parejas simultáneas, y un contexto cultural algo más secular. Conviene, sin embargo, no sobrerrepresentar la precisión de los números. Son dos muestras con perfiles distintos, levantadas por equipos diferentes, y algunas preguntas cambiaron de forma. Las tendencias que resisten a todos los ajustes (masturbación femenina, creencias, pareja, actividad sexual, edad de inicio y religión) son las que merecen mayor confianza.


Vea los resultados del estudio de 2011 →

Fuente: Encuestas de comportamiento sexual en Santa Cruz de la Sierra, octubre 2011 y junio 2019. Procesamiento y análisis: RAM Consulting. Porcentajes estandarizados por edad y sexo con la estructura de ambas muestras combinadas; pruebas de significación mediante regresión logística (y regresión lineal para medias) con controles de grupo de edad y sexo.